miércoles, 22 de marzo de 2017

"33 Revoluciones", de Canek Sánchez Guevara, nieto del Che

Si Canek Sánchez Guevara (La Habana, 1974-México DF, 2015) no hubiera sido nieto del Che, es muy probable que la editorial Alfaguara jamás se hubiera fijado en él, y no por motivos literarios, puesto que Canek es un escritor original que rezuma calidad por todas sus letras, sino porque ¿a quién pueden interesar cosas tan particulares, tan locales?

“33 Revoluciones” es un relato que forma parte del libro homónimo editado hace poco en España (Alfagura, 2016). Tiene que ver con la revolución por antonomasia de América Latina, la cubana (o, más bien, con sus consecuencias), y, haciéndole honor al título, utiliza como acertado recurso estilístico el símil del disco de 33 rpm, sus chasquidos, los saltos de la aguja o el rotar del vinilo, para darnos a entender que esa gesta sigue girando sobre sí misma aunque ya se haya terminado el disco.

La peripecia es casi banal: la vida cotidiana de un desencantado militante durante la crisis de los balseros de 1994. Pero, mientras el relato avanza para que se cumpla la suerte del protagonista, las reflexiones sobre la chulería policial, la incompetencia generalizada, el tedio, la falsa fe en unas instituciones anquilosadas, el miedo, la penuria moral, la sacrosanta dominación del carné…, van componiendo un fresco triste y dramático, a veces absurdo.

La vida de Canek, hijo de Hilda Guevara, la hija mayor del Che, en Cuba fue, al parecer, angustiosa. Ser nieto del mito le valió una sobre explotación por el régimen con la que este pretendía anular su personalidad por culpa de lo que representaba (o de lo que le querían obligar a representar) para los dirigentes del Partido, y, por ende, para toda la sociedad cubana, imponiéndole desde el vestido que tenía que usar hasta las compañías que no debía frecuentar o la música que era, o no, adecuada para su estatus.

Y esta plancha opresiva que le mantuvo a raya durante un tiempo, hizo que brotase el inconformista que llevaba dentro (¿como su abuelo?) en la contestación literaria y vital a una revolución muerta.

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